Aventura

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Los amantes de la aventura y el descubrimiento encontrarán en Melilla un punto de partida ideal para iniciar diferentes rutas de aventura.

Podemos comenzar por la región del Rif, que desde Melilla se alcanza fácilmente en una excursión corta que tendrá como punto de inicio y final la ciudad de Melilla.

Una de las excursiones que no puede dejar de realizar es la que empieza en el Cabo de Tres Forcas y Kelaya, península en la que se sitúa el macizo montañoso del Gurugú y la albufera de Mar Chica. En Kelaya hay que visitar las diferentes, pequeñas y luminosas calas como Tramontana, Puntanegri o Charranen. Unas son calas de finas y doradas arenas que hacen las delicias de los aficionados a la pesca o a las actividades subacuáticas; y otras son calas llenas de restos históricos de culturas que por allí pasaron, como el Atalayón o Cazaza, donde desembarcó el último rey de Granada, Boabdil “El Chico”.

El monte Gurugú ha sido convertido en un atractivo Parque Natural en el que se encuentra la colonia de monos Berbería y las ruinas romanas de Tazuda.

Siendo Melilla “la ciudad europea más cercana al desierto” tiene una interesante oferta de excursiones por los oasis, las dunas, las palmeras y las misteriosas ciudades del sur.

Tras pasar unos días en Melilla disfrutando de los últimos días occidentales entre el hechizo modernista y los primeros olores de África, aprovisionándose y dejándose atraer por las compras, todo invita a la gran aventura oriental. Una brújula, unas botas de piel, los repuestos para el automóvil, los mapas, la información y el trato con los clubes de aventura y las agencias de viajes locales, serán momentos apasionantes de preparación de la gran aventura.

El viaje comienza hacia el interior donde duerme el Gran Sol o los Grandes Oasis, como los de Figuig o Tafilat, a tan sólo seis horas de la inolvidable Melilla, pasando a través del seco mar de arena y rubias olas de Merzouga, hasta los confines del Sahara, preludio del gran vergel que guarda el corazón de África.

Tras todas estas aventuras, Melilla le esperará siempre con los brazos abiertos para disfrutar llenos días de placer.

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